En la Casa Central de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) se realizaron dos jornadas intensivas de trabajo destinadas a definir la hoja de ruta de Chile hacia la implementación del histórico Acuerdo sobre la Conservación y Uso Sostenible de la Biodiversidad Marina más allá de las Jurisdicciones Nacionales, más conocido como BBNJ.
La actividad se desarrolló en el marco del proyecto "Apoyo a la ratificación e implementación del Acuerdo BBNJ", iniciativa liderada por el Ministerio de Relaciones Exteriores y financiada por el Global Environmental Facility (GEF), con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Chile como agencia implementadora.
Un diálogo multisectorial y territorial
El taller, diseñado como un espacio de retroalimentación, consideró dos jornadas estratégicas, dirigidas a instituciones del Estado y actores no gubernamentales, permitiendo identificar capacidades y desafíos, así como recoger visiones expertas y territoriales sobre la implementación.
La primera jornada contó con palabras de apertura del embajador Julio Cordano, director de la División de Medio Ambiente, Cambio Climático y Océanos (DIMA) del Ministerio de Relaciones Exteriores, quien subrayó la relevancia estratégica del tratado y reafirmó la candidatura de Chile para albergar la sede de la secretaría del Acuerdo BBNJ en Valparaíso. Por su parte, el Dr. José Luis Guerrero, decano de la Facultad de Derecho de la PUCV, destacó el rol de las universidades en la gobernanza oceánica y el trabajo que Chile realiza para la protección de las cordilleras submarinas de Salas y Gómez y Nazca.
La primera jornada incluyó la participación de más de 15 instituciones públicas y entidades con mandato público, incluidos los ministerios de Medio Ambiente; Ciencia, Tecnología Conocimiento e Innovación; Bienes Nacionales; las subsecretarías de Fuerzas Armadas; Pesca y Acuicultura, además del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura; el Instituto Nacional de Propiedad Industrial; el Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental; el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, entre otras instituciones.
La segunda jornada, en tanto, convocó a una treintena de actores multisectoriales, incluyendo a la academia, el mundo científico, asociaciones gremiales , con participación del sector pesquero industrial, y organizaciones de la sociedad civil dedicadas a la conservación oceánica y representantes de pueblos indígenas y comunidades locales.
Metodologías participativas para la hoja de ruta
En estas instancias se hizo un repaso del Acuerdo BBNJ y sus implicancias para Chile. Contó con la exposición de la profesional de la DIMA, Patsy Contardo. Asimismo, se utilizaron herramientas metodológicas innovadoras bajo la facilitación de la coordinadora del proyecto GEF/PNUD, Mariana Cruz.
Se orientó a los participantes, a través de diversos ejercicios orientados a sentar las bases de una hoja de ruta robusta para la implementación efectiva del Acuerdo BBNJ en el país.
Este encuentro reafirma el firme compromiso de Chile con el multilateralismo, la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad marina, abriendo nuevos horizontes para este instrumento a nivel nacional.