Natalia “Natu” Mestre Silva (31) y Luis Muñoz Gaete (34), dos investigadores del Laboratorio de Análisis Isotópicos de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar, contrajeron matrimonio este 2 de octubre en la "Base Profesor Julio Escudero” del Instituto Antártico Chileno (INACH).
Este hito, que no se producía desde hace 16 años, es el sexto matrimonio en Territorio Chileno Antártico. En el año 1981 hubo dos, uno en 1988, uno en 1990 y el último en 2010. El actual se produce en el contexto del funcionamiento permanente, por segundo año consecutivo, de la principal estación científica nacional, aledaña a la Base Frei. Los protagonistas son geólogos y actualmente se encuentran trabajando en la Base Escudero y forman parte del Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
La ceremonia fue dirigida por el Comandante de Grupo (A) Carlos Reyes Urrutia, oficial de la Fuerza Aérea de Chile y comandante de la Base Aérea Antártica Presidente Eduardo Frei Montalva, quien actuó como Oficial Civil.
La pareja de científicos se encuentra desplegada en la estación desde marzo y tiene programado su retorno al continente en noviembre de este año. Aunque su historia de amor comenzó bastante antes de emprender esta extrema travesía, fue el aislamiento, el trabajo en equipo y la inmensidad del invierno antártico lo que les unió aún más, impulsándolos a dar este importante paso en uno de los lugares más remotos del planeta.
Para Natalia, viñamarina, este acto “es darle continuidad a una vida que ya hemos venido construyendo juntos”. Afirma que en este periodo han aprendido a acompañarse, respetar sus diferencias y tomar decisiones como equipo. “Estar lejos de nuestra familia y amigos hace que este momento sea distinto. Al principio fue difícil pensar que nuestros testigos de matrimonio no serían personas de nuestro círculo cercano, pero acá se dio algo muy especial: convivimos todos los días con las Fuerzas Armadas y, con el tiempo, ellos también se han convertido en nuestra familia, nuestra familia antártica. Por ello, fue natural, y también emotivo, que dos de ellos actuaran como testigos”, señala la científica.
Enfatiza que su entorno en la Antártica está compuesto por pocas personas. “Está la dotación de la Armada, la FACH, la Dirección General de Aeronáutica Civil, la Dirección Meteorológica de Chile y nuestros vecinos de las estaciones uruguaya, china, rusa y coreana. Compartimos mucho entre todos y se genera una comunidad muy bonita. Todos han estado muy contentos por nosotros y felices de acompañarnos en este paso, y eso hace que este momento sea todavía más especial para los dos”, sostiene.
Luis, oriundo de Punta Arenas, agrega que el matrimonio es una decisión importante y, al mismo tiempo, muy concreta: formar un equipo. “Es aprender a ponerse de acuerdo, enfrentar juntos los desafíos y respetar los espacios de cada uno. Llegamos hasta aquí después de compartir muchas experiencias. Hoy damos este paso en este remoto y extremo lugar con mucha tranquilidad y con ganas de seguir construyendo una vida juntos”.
Para el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, “la Antártica es paz, ciencia, cooperación, medioambiente y soberanía, pero también es camaradería, relaciones humanas y colaboración. La presencia de Chile en territorio antártico se prolonga por casi 80 años, y sin duda este lindo acto demuestra, además, que esta presencia se realiza en condiciones que permiten llevar una vida grata, a pesar de las condiciones climáticas y de aislamiento. Quiero desearles a Natalia y Luis una larga vida juntos y que lo vivido en la Antártica lo lleven en su recuerdo para siempre”.
El director del INACH, Dr. Gino Casassa Rogazinski, indicó que “este matrimonio es, además, un reflejo del avance de la ciencia antártica nacional, dado que la Base Escudero se encuentra operando durante todo el invierno por segundo año consecutivo. Esta operación invernal es posible gracias a una dotación de 10 personas de la Armada de Chile que componen la “Capitanía de Puerto Fildes” como parte de la “Gobernación de la Antártica Chilena”, dirigida por el Comandante Capitán de Fragata Horacio Hurtado, quienes colaboran en las diversas labores logísticas necesarias en la base para subsistir en las exigentes condiciones invernales.”
“Tuve el honor de oficiar como oficial civil un matrimonio en la Antártica, lo que es un hecho histórico para nuestro país. Para mí es un profundo orgullo representar a la Fuerza Aérea de Chile y una gran responsabilidad ser oficial del Registro Civil en este hito tan relevante, ya que no es solo un acto de amor, es también demostrar que Chile está presente en la Antártica no solo con bases científicas e instituciones de la Defensa, sino también con sus instituciones civiles, con su ley y con sus derechos. Llevar la libreta de matrimonio al fin del mundo, es reafirmar nuestra presencia en el territorio antártico de la forma más humana y esperanzadora que existe” señaló el comandante de la FACH Carlos Reyes Urrutia.
A su vez, el Capitán de Fragata litoral Horacio Hurtado Catini, gobernador marítimo del territorio chileno antártico subrayó: “Estamos muy contentos que Natalia y Luis nos hayan hecho partícipes del día más importante de sus vidas al contraer matrimonio en el territorio chileno más austral que existe, que es la Antártica. Es algo que me emociona a mí y a los miembros de mi dotación. Es un matrimonio que se celebró mediante un oficial del Registro Civil chileno, representado en el comandante de la base Eduardo Frei de la Fuerza Aérea y es un acto de jurisdicción porque el Estado chileno está aplicando su Código Civil, su ley de matrimonio a dos personas dentro de este territorio, por lo tanto, es un acto soberano puro”.
Esta capacidad de mantener una dotación permanente, dirigida actualmente por la jefa de Base Escudero Isabel Giménez Villalobos, funcionaria de INACH, permite que el equipo científico pueda replegarse durante los meses más duros, abriendo la puerta a que la vida cotidiana y humana, en una estrecha y armoniosa convivencia cívico-militar, se desarrolle a la par de la investigación. “La permanencia en la Antártica requiere no solo capacidades técnicas y logísticas, sino también, un entorno humano que permita sostener la investigación en condiciones de aislamiento extremo. La gestión de una base antártica implica articular capacidades institucionales, anticipar escenarios y garantizar la continuidad científica. En este contexto, dicha convivencia constituye una expresión de cooperación, donde el compromiso de cada integrante fortalece la presencia de Chile en la Antártica”, afirma Isabel Giménez.
El INACH es un organismo técnico que depende directamente del ministro de Relaciones Exteriores, con autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).


