Principios de la política exterior chilena
Los principios de política exterior son los criterios fundamentales que orientan el relacionamiento internacional de Chile. Han dado coherencia y continuidad a las decisiones del país a lo largo del tiempo.
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Respeto al derecho internacional
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Chile funda su acción exterior en el derecho internacional como marco indispensable para la convivencia pacífica entre los Estados. Este compromiso se expresa en cuatro dimensiones concretas:
- Vigencia de los tratados internacionales: Los tratados son la fuente central del orden internacional basado en reglas, garantizan la seguridad jurídica, encuadran la cooperación y dan estabilidad a las relaciones entre Estados. Chile les atribuye valor fundamental como instrumento para promover relaciones pacíficas y compromisos duraderos.
- Solución pacífica de controversias: Consideramos que la diplomacia, el derecho y los mecanismos de solución pacífica de controversias deben ser los medios legítimos para resolver diferencias entre Estados. Como miembro fundador de las Naciones Unidas, apoyamos activamente todas las iniciativas que se encaminen a la solución pacífica de conflictos internacionales y rechazamos toda amenaza o el uso de la fuerza que sea contrario a lo establecido en la Carta de Naciones Unidas.
- Independencia y respeto a la soberanía: Chile considera fundamental el principio de igualdad soberana de los Estados como norma esencial de la convivencia internacional. Nuestro país es contrario a la intervención de una o más naciones en los asuntos internos de otra, y reconoce en la autodeterminación política y económica, y en la integridad territorial, valores no negociables que sólo el derecho internacional puede limitar. Al mismo tiempo, reconocemos que el derecho internacional ha evolucionado en materias como los derechos humanos y compartimos la idea de que las acciones humanitarias para casos calificados, autorizadas en el marco multilateral de las Naciones Unidas, pueden emplearse ante situaciones graves y de peligro para la población.
- Integridad territorial: La preservación de la integridad del territorio nacional es un fundamento central para el Estado chileno, resguardado mediante la diplomacia y los instrumentos del derecho internacional. El territorio de Chile incluye espacios continentales, insulares, marítimos, aéreos, y el territorio Antártico Chileno. Esta particularidad implica responsabilidades específicas en múltiples ámbitos de nuestra política exterior.
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Promoción de la democracia y derechos humanos
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La democracia es el sistema político que constituye el marco apropiado para el pleno respeto de los derechos esenciales de todo ser humano. Los valores del diálogo, la igualdad de oportunidades, la cohesión social, así como el ejercicio pleno de las libertades fundamentales, se encuentran mejor garantizados en un contexto donde impere el Estado de derecho y donde las instituciones públicas actúen efectivamente.
Chile considera fundamental que los derechos de las personas, en cuanto atributo inalienable de todo ser humano, sean observados en toda circunstancia, tiempo y lugar. De allí nuestra adhesión a los instrumentos y mecanismos internacionales de protección a los derechos humanos, los cuales deben ser complementarios a los sistemas nacionales y ejercerse cuando los recursos locales no existan o, existiendo, no sean eficaces.
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Responsabilidad de cooperar
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Los desafíos globales trascienden fronteras y exigen respuestas coordinadas. Chile asume el compromiso de cooperar activamente, a través de sus recursos técnicos y humanos disponibles, en los foros multilaterales, regionales y bilaterales relevantes.
Esta cooperación involucra no solo a Estados y organismos internacionales, sino también a actores privados, académicos y de la sociedad civil. Chile puede actuar simultáneamente como oferente y receptor de cooperación según el ámbito de que se trate.
Entre los ámbitos que exigen acción conjunta, sin que esta enumeración sea taxativa, se cuentan:
- Lucha contra la delincuencia organizada transnacional y el terrorismo.
- Control de flujos migratorios irregulares y promoción de una migración segura, ordenada y regular.
- Protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes.
- Integración de cadenas productivas y de mayor valor agregado a nivel regional.
- Conectividad vial, energética, digital y de telecomunicaciones.
- Atracción de inversiones y fomento del comercio internacional.
- Incremento del emprendimiento, la investigación, la innovación y la ciencia.
- Atracción de inversión y talentos para aumentar la productividad.
- Fortalecimiento institucional y generación de confianza en las instituciones públicas.
- Modernización y profesionalización del Estado.
Ante estos desafíos, Chile mantiene una aproximación cooperativa con sentido de responsabilidad, orientada al logro de resultados concretos.
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