
Al asumir el cargo de Subsecretario de Relaciones Exteriores, con el que me ha honrado el Presidente de la República, deseo transmitir un saludo muy especial a las funcionarias y funcionarios de nuestro Ministerio, tanto en Chile como en nuestras misiones en el exterior.
En el año en que Chile conmemora el Bicentenario de nuestra Independencia hemos tenido que enfrentar un enorme e inesperado desafío, producto del devastador terremoto que ha asolado a nuestro país, lo que nos hace redoblar nuestros esfuerzos por contribuir, como Cancillería, en ayuda a los numerosos damnificados y en la urgente tarea de reconstrucción.
Estoy cierto que cada uno de ustedes, como ya lo han demostrado en numerosas oportunidades, continuarán entregando toda su energía en pos de este trascendental objetivo.
El Ministerio de Relaciones Exteriores cumple un rol preponderante en la estrategia de desarrollo nacional y en la promoción y defensa de los intereses del país. Cuenta para esos efectos de un equipo capacitado y profesional.
Me esforzaré por crear las condiciones necesarias para que cada uno de ustedes pueda responder adecuadamente a las exigencias de calidad y eficiencia necesarias, así como para perfeccionar los instrumentos destinados a reconocer el mérito y distinguir el esfuerzo.
En mis años de carrera diplomática he sido testigo de innumerables ejemplos del espíritu de servicio público y de dedicación para servir a los intereses de la Nación, con que se trabaja en esta Cancillería.
Les invito a renovar ese compromiso y proyectar, de ese modo, una Cancillería acorde con los tiempos y exigencias actuales.
Fernando Schmidt Ariztía
Subsecretario de Relaciones Exteriores

