Consejo de Seguridad ONU
17 de diciembre de 2015 
Briefings de los Presidentes salientes de los órganos subsidiarios del Consejo de Seguridad - 17 de diciembre de 2015 (a.m.)
Intervención del Representante Permanente Embajador Cristián Barros Melet
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Señor Presidente,
Agradezco esta oportunidad de dirigirme al Consejo en mi calidad de Presidente del Comité de Sanciones 1572 relativo a Côte d'Ivoire, del Comité de Sanciones 2206 relativo a Sudán del Sur y del Grupo de Trabajo Oficioso sobre Tribunales Internacionales, con el objeto de compartir mis apreciaciones y reflexiones sobre estos tres órganos subsidiarios desde la óptica de la Presidencia.

Voy a comenzar mi intervención con mi labor como Presidente del Comité de Sanciones 1572 relativo a Côte d'Ivoire.

La visita efectuada al país en noviembre de 2014, sin duda alguna, marcó mi gestión como Presidente. La posibilidad de reunirme en terreno con las máximas autoridades de Côte d'Ivoire, incluido el Presidente Ouattara, sus principales Ministros, recorrer las zonas productoras de diamantes cerca de la frontera con Liberia, y el poder interiorizarme de la labor que lleva a acabo Naciones Unidas a través de UNOCI (Operación de las Naciones Unidas en Côte d'Ivoire), han sido experiencias enriquecedoras que facilitaron enormemente mi trabajo.

Conocer a mis contrapartes, reforzó los canales de cooperación. Escuchar sus comentarios y dudas sobre la aplicación del régimen de sanciones fue fundamental para mejorar la eficacia del trabajo del Comité y el equipo de Secretaría. Producto de esa visita propuse al Comité algunas acciones que permitieron agilizar su trabajo, particularmente, en el procesamiento de las solicitudes de notificación y excepción del actual régimen de sanciones. Se redujeron los tiempos de tramitación debido a la colaboración pro- activa de la Secretaría del Comité que trabajó estrechamente con la Misión Permanente de Côte d'Ivoire ante las Naciones Unidas.

El Trabajo del Grupo de Expertos que asesora al Comité también se vio beneficiado. Si antes de la visita había cierta desconfianza sobre su labor, luego de ella, se profundizaron los lazos de cooperación entre el Gobierno de Abiyán y el Grupo de Expertos. La labor de la Representante Especial del Secretario General de Naciones Unidas y Jefa de UNOCI, fue fundamental en este sentido.

Una importante lección aprendida es que no se debe dejar pasar mucho tiempo para visitar un país que es objeto de sanciones si queremos tener un régimen de sanciones inteligente. La realidad sobre el terreno evoluciona y se deben evitar brechas de percepción.

Estimo que Côte d'Ivoire ha dado pasos importantes en materia de restablecimiento de la democracia, control del territorio, seguridad y desarrollo que ameritarían que el Consejo evalúe levantar el régimen de sanciones en el corto plazo.

Durante estos dos años como Presidente de este Comité de Sanciones, la lista de personas sancionadas ha disminuido, el embargo de diamantes fue levantado y se modificó sustancialmente el régimen sobre embargo de armas. Hago un llamado a los miembros del Consejo para que consideren estos elementos en la próxima renovación de sanciones.

Côte d'Ivoire tiene un nivel de desarrollo y de capacidad nacional que le permiten, con el apoyo de Naciones Unidas y la comunidad internacional, hacer frente a algunos desafíos que tiene como cualquier otro país en desarrollo pero que, en mi opinión, no afectan la paz y la seguridad internacionales ni ameritarían continuar con un régimen de sanciones dispuesto por este Consejo de Seguridad.

Como lo han señalado otros Presidentes de Comités, "hay un momento para imponer sanciones y un momento para retirarlas. La reducción debe calibrarse y no implica que debamos desvincularnos o bajar la guardia".

Señor Presidente,

Ahora me referiré a mi labor como Presidente del Comité de Sanciones 2206 relativo a Sudán del Sur. Desde su creación, hace 9 meses nos correspondió asumir el desafío de establecer las condiciones para su adecuado funcionamiento, comenzando por la negociación de sus Directrices, proceso no exento de desafíos y durante el cual pudimos constatar las limitaciones que afectan a la presidencia a la hora de definir cursos de acción por parte del Comité. En este periodo, además, el Comité acordó la designación de 6 individuos en la lista de sancionados.

En esta etapa fundacional, el Comité sostuvo reuniones con representantes de la INTERPOL, con el Servicio de las Naciones Unidas de las Actividades Relativas a las Minas, con las Representantes Especiales del Secretario General para los Niños y Conflictos Armados y para la Violencia Sexual en Conflictos así como con Sudán del Sur y países de la región, para conocer sus desafíos y necesidades a la hora de implementar las sanciones acordadas. Todos estos encuentros buscaron establecer canales de comunicación y cooperación que contribuyeran al trabajo del Comité.

Destacamos, la importancia de los encuentros con el país concernido, países de la región y representantes de organizaciones regionales, como una buena práctica que debiera incorporarse de manera permanente en los distintos Comités y repetirse a lo largo del año de manera de ir generando las confianzas para una franca discusión. Sin el compromiso de la comunidad internacional, en especial de los países vecinos, la implementación de cualquier régimen de sanciones resultará difícil.

Reconocemos el trabajo del Grupo de Expertos y sus informes mensuales y de mitad de periodo. Su informe final que se espera prontamente deberá ser considerado bajo la próxima presidencia en enero.

Valoramos asimismo el acuerdo alcanzado por este Comité con INTERPOL para intercambiar información entre dicha entidad, el Comité y el Grupo de Expertos.

En esta misma línea, la práctica de las sesiones informativas abiertas para la presentación de los informes de la presidencia, como hicimos en el Comité 2206, debiera ser la regla general. Esto contribuye a la transparencia del trabajo del Comité, favorece el entendimiento del mecanismo de sanciones de los Estados y permite recordar que se trata de medidas individuales y no colectivas.

El establecimiento de sanciones corresponde a una de tantas herramientas con las que contamos para avanzar en la agenda de paz y seguridad internacionales aunque quizás no sea la mejor. Por ello, el establecimiento del marco de sanciones debe ir acompañado de la necesaria consecuencia de este Consejo para su implementación. De lo contrario, no cumplen su objetivo y restan fuerza a las acciones de este órgano.

El Consejo, de manera unida y coherente, debe demostrar y reafirmar que los regímenes de sanciones buscan, en definitiva, contribuir a crear condiciones a favor de la paz y seguridad internacionales de los países concernidos, asegurando la rendición de cuentas y la lucha contra la impunidad y la protección de civiles.

Mi trabajo y el de mi equipo no habría sido posible sin el apoyo de los demás miembros del Comité y de la Secretaría. Mis agradecimientos a todos y, en especial, a Kiho Cha, David Biggs, Manuel Bressan y sus respectivos equipos de trabajo.

Señor Presidente,

Respecto a nuestra labor en la presidencia del Grupo de Trabajo Oficioso sobre los Tribunales Internacionales [por el período 2014-2015], nos correspondió un momento especial, en el marco de la estrategia de cierre de los tribunales ad hoc y el lanzamiento y cierre del primer proceso de revisión del periodo inicial del Mecanismo Residual.

Con enorme satisfacción acompañamos la clausura del Tribunal Penal Internacional para Rwanda y constatamos los progresos y desafíos en su contribución en la lucha contra la impunidad, así como del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia y del propio Mecanismo.

El trabajo, como consta y constará en el informe anual del Consejo, se ha visto reflejado en resoluciones, declaraciones de la Presidencia y de prensa, y variados informes, todos documentos que dan cuenta de la voluntad del Grupo de Trabajo de llevar adelante temas de gran interés para la comunidad internacional. Consciente de las distintas sensibilidades en torno al cumplimiento de los mandatos de estos Tribunales, hemos favorecido un diálogo permanente con todos los actores involucrados, con las flexibilidades propias para buscar puntos de convergencia y responder de la manera más adecuada a las distintas realidades que debimos enfrentar.

Ha sido particularmente enriquecedor poder servir de canalizador junto a mi equipo en cada uno de los debates generados en torno a las preocupaciones principales de este Grupo de Trabajo. Mi recomendación, en esta motivadora tarea, no es otra que la de mantener o incluso incrementar dicho diálogo, en especial con las autoridades de los Tribunales y el Mecanismo, en un momento que se presenta crítico para una culminación con éxito de sus funciones y las debidas rendiciones de cuenta. Chile está convencido de que la cooperación con la estrategia de cierre representa una de las maneras más directas de contribuir a la justicia internacional en situaciones de crímenes contra la humanidad, razón por la cual nuestro compromiso permanece incólume.

Deseo concluir reiterando nuestro reconocimiento a todos quienes han contribuido al funcionamiento de los tribunales, con una mención destacada al apoyo constante de la Secretaría y la Oficina del Secretario General Adjunto para Asuntos Legales. Vayan nuestras palabras de agradecimiento para Miguel de Serpa, Steven Mathias, Paul Oertly, Ana Peyros, Philomena Cleobury , Tiyanjana Mphepo e Hirofumi Goto.

Señor Presidente,

Aprovecho de formular algunos comentarios que son transversales a los órganos subsidiarios que me tocó presidir, como también a otros comités de sanciones.

Cuando hablamos de las sanciones del Consejo de Seguridad no debemos ignorar el debido proceso. Es un principio de justicia, como también de utilidad práctica, pues su ausencia puede dificultar la implementación de las sanciones en algunos Estados y regiones.

El Consejo debiera fortalecer el mandato de la oficina de la Ombudsperson y extender dicho mandato, actualmente vigente en los Comités 1267 (1999) y 1989 (2011), a otros órganos subsidiarios. La adopción de la resolución 1730 (2006) y el establecimiento del punto focal para de-listing son un avance significativo, aunque aún quedan mejoras por hacer.

La diversidad de este órgano debiera reflejarse en los paneles de expertos y llamamos a que en estos paneles se aplique cabalmente el balance de género y la representación geográfica equitativa.

Señor Presidente,

Valoramos este tipo de reuniones así como de sesiones de recapitulación, formales y abiertas en esta sala, con la participación de todos los miembros del Consejo y con registro oficial y traducción. Observamos con preocupación la tendencia a confundir la recapitulación realizada por el Consejo con los briefings informales que corresponde hacer a la Presidencia. Ambas tienen formatos y objetivos diferentes. La primera, es un trabajo del Consejo y la otra, de la Presidencia que rinde cuentas por su gestión. Solo a través de formatos conocidos y reglas claras garantizaremos la transparencia y rendición de cuentas de este órgano.

Reitero mi agradecimiento a quienes me acompañaron en el ejercicio de estas Presidencias e insto al Consejo de Seguridad a seguir trabajando por poner fin a la impunidad siempre de la mano del debido proceso.

Finalmente, deseo el mejor de los éxitos a los países que nos sucederán en las presidencias de estos Comités y el Grupo Oficioso de Trabajo.