Sala de Prensa
Martes, 14 de junio de 2016  
Intervención del Ministro Muñoz en la 46° Asamblea General de la OEA
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Señor Presidente,

Estimado Secretario General,
Señor Secretario General Adjunto,
Colegas Ministros de Relaciones Exteriores,
Señoras y Señores Representantes Permanentes,

Quisiera ahora hablar sobre el tema central al cual fuimos convocados en esta AG. Primero, reiteramos nuestro compromiso histórico con el Sistema Interamericano. En este sentido reconocemos el trabajo desarrollado por la OEA en sus cuatro pilares: los Derechos Humanos; la Democracia; la Seguridad Multidimensional; y el Desarrollo.

Nuestra Organización se encuentra en un proceso de actualización de sus objetivos frente a los nuevos desafíos. Hoy el escenario es lejos distinto al del año 1948. Tenemos una ciudadanía más exigente y empoderada. Conoce sus derechos y nos exige resultados. Nuestra sociedad del siglo XXI se encuentra globalizada, tanto en sus demandas como en nuestras responsabilidades.

En este nuevo escenario la OEA se encuentra viviendo importantes problemas financieros. Para lograr una solución requerimos de la voluntad política de los Estados miembros, a fin de mantener vigente el único foro político hemisférico con que contamos. Si realmente queremos trabajar todos juntos, sin exclusiones, por una sociedad con más derechos para más personas, tenemos también que asumir nuestra responsabilidad.

En estos momentos no podemos dejar de manifestar nuestro más firme respaldo al Sistema Interamericano de Derechos Humanos, lo que se ha traducido en la reciente realización de una sesión extraordinaria de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en nuestro país, como también nuestros continuos aportes voluntarios al Sistema.

Es necesario que quienes valoramos y reconocemos la histórica contribución en la defensa y promoción de los derechos y libertades fundamentales por parte de la Comisión y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, iniciemos un dialogo, con la finalidad de lograr consensuar un sistema regular de financiamiento que le permita una mayor independencia y estabilidad en su trabajo. Creemos que esta constituiría una decisión histórica, permitiendo reafirmar nuestro liderazgo y compromiso como región en esta materia.

Dentro de las Resoluciones que estamos por aprobar, nuestro país ha buscado consensuar la necesidad de colocar en la agenda hemisférica la temática de los derechos humanos y las empresas. El crecimiento económico no puede contraponerse a los derechos de nuestros ciudadanos o ir en contra del medio ambiente. Hoy nuestra sociedad nos exige mayor responsabilidad, tanto en las acciones de nuestras empresas como también por parte del Estado.

Es fundamental fortalecer la democracia asentada en nuestra región. Hemos sido pioneros en este reconocimiento al suscribir la Carta Democrática Interamericana. Ahora tenemos que trabajar por no olvidar nuestros compromisos y buscar la mejor manera de fortalecer su aplicación. La democracia no se agota en los actos electorales; debemos también implementar una cultura y valores democráticos. Hoy cómo ejercemos los principios democráticos -una debida separación e independencia de los poderes del Estado, la libertad de prensa y el Estado de Derecho- resultan fundamentales.

Respecto a Venezuela, valoramos la resolución del Consejo Permanente de la OEA para apoyar un diálogo efectivo, con resultados concretos y en un tiempo razonable, contemplando todos los mecanismos constitucionales. Apoyamos la gestión de los Ex Presidentes Zapatero, Fernández y Torrijos, en un marco de respeto a la Democracia y los DDHH, y en el entendido que les corresponde a los venezolanos determinar su propio futuro.

Señor Presidente,

Respecto del tema que preocupa a esta Asamblea, "El Fortalecimiento Institucional para el Desarrollo Sostenible en las Américas" quisiera manifestar que:

Las responsabilidades que asumimos al aprobar la Agenda 2030 reflejan la voluntad inequívoca de avanzar hacia una transformación de nuestras sociedades. Ello debiera plantear cambios sustantivos en nuestros países y la consolidación de una alianza global, para materializar el camino de la sostenibilidad. Todos los diagnósticos e indicadores muestran persistentes asimetrías y desigualdades dentro de los países y entre ellos, lo que impacta singularmente a nuestra región.

Para lograr un desarrollo sostenible y equitativo, es necesario establecer mecanismos de inclusión, con una efectiva titularidad de derechos, que contribuya a la promoción del empleo, la protección social y el empoderamiento económico, particularmente de las mujeres y los jóvenes.

Chile ha puesto en marcha un mecanismo de asesoramiento y coordinación para la implementación y seguimiento de los ODS y la Agenda 2030, denominado "Consejo Nacional para la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible". Este mecanismo multisectorial integra a los Ministerios que más directamente inciden en la implementación de los ODS, incluyendo además la asesoría permanente del Instituto Nacional de Estadísticas, para colaborar con la adaptación y definición de criterios para la elaboración de indicadores de monitoreo de los ODS.

Esta estructura incorpora una visión integradora que permita fortalecer la cooperación público-privada y la participación de las organizaciones de la sociedad civil. En efecto, se prevé que en cada comisión o grupo de trabajo que este Consejo cree, se velará por la adecuada representación de la sociedad civil.
Para Chile y nuestra región, todos los ODS son importantes pero algunos son más prioritarios que otros, pues somos mayoritariamente países de renta media. Un ejemplo es el ODS 5, que busca poner fin a todas las formas de discriminación contra todas las mujeres y las niñas en todo el mundo.

Por otro lado, el ODS 13: Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos es central para los países de nuestra región, en particular los más vulnerables, los pequeños países islas. Según el PNUD, las pérdidas anuales promedio causadas solo por terremotos, tsunamis, ciclones tropicales e inundaciones alcanzan los cientos de miles de millones de dólares y exigen cuantiosas inversiones solo en gestión del riesgo de desastres.

Ello, unido al ODS 14: conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible, nos llaman a trabajar conjuntamente.

La firma del Acuerdo de Paris y los compromisos asumidos por los países es un gran paso en este camino. Otro ha sido la alianza que hemos logrado crear para promover la iniciativa Nuestro Océano, que tendrá su tercera versión este septiembre y en la cual esperamos contar con la participación de un mayor número de países, dispuestos a asumir compromisos para proteger los recursos marinos y contribuir a la lucha contra el cambio climático.

Por otro lado, cabe señalar que la Agenda 2030 es el marco guía para la política de cooperación para el desarrollo llevado a cabo por nuestra Agencia de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AGCID). Chile, en conjunto con varios de ustedes, está implementando proyectos Sur Sur y Triangulares de apoyo al cumplimiento de los ODS.

En este marco, es necesario analizar en términos operativos y funcionales cómo la OEA puede contribuir a que los países estén en mejores condiciones de implementar la Agenda 2030 y los acuerdos sobre cambio climático.

La alianza global, la coordinación regional, la complementariedad, pueden facilitar puntos de convergencia. El Foro de América Latina y el Caribe para el Desarrollo Sostenible auspiciado por la CEPAL puede hacer un aporte en esta dirección.

El escenario continental es complejo, pero existe una oportunidad única para la OEA de proyectarse en la concreción de los ODS.

Nos parece que el "Programa Interamericano de Desarrollo Sostenible", recientemente aprobado, ofrece el espacio para promover un diálogo hemisférico que facilite el intercambio de información y experiencias, en algunos temas que inciden directamente en el cumplimiento de los ODS, pero lo crucial sería identificar los déficits regionales que incidirían en el cumplimiento de los ODS.

Concluyo, agradeciendo a la República Dominicana por haber propuesto un tema de tanta relevancia para la región. La OEA tiene la oportunidad de contribuir eficazmente al cumplimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y de sociedades inclusivas para todos.

Muchas gracias.