Sala de Prensa
Lunes, 01 de diciembre de 2014 
Discurso del Canciller Heraldo Muñoz en ceremonia de graduación de alumnos de la Academia Diplomática de Chile 2014
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En primer lugar, los felicito a ustedes que hoy egresan de la Academia Diplomática y también a los estudiantes extranjeros del curso internacional, a sus familias y amigos.

Ustedes, jóvenes diplomáticos, participarán en un mundo muy distinto al de las pasadas generaciones. Y no me refiero al siglo XIX, sino que mirando hacia atrás, hace 25 o 30 años. Si uno recuerda lo que decía Alvin Toffler cuando escribió su libro el año 70, "El Shock del Futuro", o incluso cuando escribió su segundo gran libro, "La Tercera Ola", el año 80, yo creo que él no se imaginaba el ritmo de cambios que se iba a vivir en una sola generación. En esa época ni siquiera se asomaba Internet en el horizonte.

De modo que ustedes van a vivir un momento determinante de la historia, donde van a haber ganadores y perdedores. Dependerá de la capacidad de adaptación de las distintas sociedades, de las distintas naciones, de cómo cada país salga en esta ecuación y ustedes van a tener una enorme responsabilidad para que Chile salga del lado ganador de estos tremendos cambios, de estas tremendas transformaciones.

Un reciente estudio de tres distinguidos economistas de MIT titulado "The New World Order", que apareció en la revista Foreign Affairs de agosto, sostiene que los avances tecnológicos han cambiado ya la estructura de la economía mundial. Los exitosos no serán los proveedores de trabajo barato y ni siquiera los proveedores de capital, porque en definitiva los exitosos estarán en la clave de la automatización que afectará todos los cambios tecnológicos que ya se están desarrollando. Es decir, el capital va a ser desafiado por el capital digital. Serán exitosos quienes puedan innovar, crear nuevos productos, agregar valor y tener nuevos modelos de negocios. Las ideas serán los bienes escasos de este mundo y los pocos que puedan generar buenas ideas van a concentrar sus beneficios.

Se observará crecientemente una curva de Pareto, es decir, que unos pocos van a beneficiarse de manera desproporcional de las ganancias. Eso ya se observa. Si ustedes miran por ejemplo la empresa Instagram, que creó una plataforma para distribuir fotos, esa empresa fue creada por catorce personas y después de poco más de un año fue vendida por 750 millones de dólares. 750 millones de dólares, catorce personas y no necesitaron casi nada de capital físico porque era la innovación y la capacidad de creación la clave. Paralelamente, pocos meses después, la empresa fotográfica Kodak, que había llegado a emplear a 145.000 trabajadores, quebró.

Estamos viendo cambios realmente muy significativos en el mundo de hoy y creo que vamos a enfrentar un doble desafío. Primero, tener la capacidad de generar estas buenas ideas, fuente de riqueza del futuro. Y segundo, tenemos que asegurar sociedades más inclusivas, más equitativas, en una estructura que tenderá a una todavía mayor concentración de los beneficios en unos pocos. Y éste es un desafío común a los países de renta media como Chile, que deberá ser abordado como está siendo abordado hoy día a nivel interno, como también de manera coordinada con otros países de América Latina y el Caribe. El reto es de ustedes, el poder ayudar a generar iniciativas que expliciten y expresen una diplomacia moderna, una diplomacia inteligente.

Precisamente por eso el gobierno de la Presidenta Bachelet está impulsando una reforma educacional, para asegurar la calidad y el acceso para todos, para que las ideas, la innovación, sean fuente de inspiración para solucionar los problemas de la gente y generen servicios y productos de valor para que al mismo tiempo, sin embargo, generen equidad en la distribución de las oportunidades.

Las transformaciones tecnológicas que vivimos presentan desafíos, pero no todo es negativo, porque también presentan oportunidades que tenemos que saber aprovechar. El desarrollo tecnológico también nos va a brindar nuevas formas de abordar los problemas actuales, como el cambio climático por ejemplo. Hoy día existe la capacidad de diagnosticar con cierta certeza, los impactos del cambio climático a través de nuevas herramientas tecnológicas que podrán hacer posible también acciones dirigidas para hacerle frente. Por ello, el programa de gobierno pretende que hacia el 2020, el 20% de la energía que consumimos sea de fuentes energéticas renovables y no contaminadas, de modo que el acceso a la tecnología va a ser clave respecto a éste y otros problemas en la distribución de los bienes públicos globales.

Este es el mundo en el que ustedes se van a desempeñar y en el que podrán contribuir a través de las relaciones exteriores a promover los intereses de Chile y a colaborar desde el ámbito externo, para mejorar las condiciones de vida y crear nuevas oportunidades para las chilenas y los chilenos y también, en el caso de los estudiantes extranjeros, para sus respectivos compatriotas.

Nuestra política exterior deberá ser crecientemente proactiva. Debemos continuar mejorando nuestro acceso a mercados y trabajar para incorporarnos a las cadenas globales de valor. Lo importante será incorporarnos desde la innovación, desde la generación de ideas y esto requiere educación y una cultura de innovación y de emprendimiento.

Desde de la política exterior, nosotros, ustedes, debemos contribuir a estos esfuerzos, entendiendo mejor los retos que estamos enfrentando y aprovechando nuestra presencia en el exterior, para constituirnos en el nexo para identificar e incorporar a nuestro país las experiencias y las soluciones que tengan otros. Y debemos enfocar, por lo tanto, estratégicamente, la cooperación con otros países; con los más desarrollados, explorando ámbitos que nos permitirán insertarnos adecuadamente en este nuevo orden, subrayando el acceso la educación avanzada, ciencia y tecnología y la innovación; con los países con los que compartimos estos desafíos, debemos coordinarnos para ver cómo generamos estas capacidades que agreguen a nivel regional, cómo nos insertamos con más fuerza, porque si hablamos con una sola voz desde América Latina y el Caribe tenemos más posibilidades de que esa voz se escuche a nivel global. Y es por eso que la Presidenta de la República nos ha estado diciendo que tenemos que promover una concertación, una cooperación, una convergencia en la diversidad, porque hay distintos modelos de avanzar al desarrollo pero eso no impide el acuerdo, eso no impide el diálogo y eso es un factor fundamental para que nuestra voz sea más escuchada.

Y en esta misma línea nuestra Cancillería está enfrentando un proceso de modernización. Nuestra meta es construir una estructura flexible y actualizada, que privilegie el mérito, el esfuerzo y la responsabilidad, desafiando todos los días a sus funcionarios a ser mejores, más propositivos, más curiosos, más abiertos a entender y a incorporar los nuevos códigos, las nuevas tendencias y tecnologías. Necesitamos diplomáticos más abiertos, más flexibles, que tengan una visión interdisciplinaria que permita identificar oportunidades y establecer nexos entre lo interno y lo externo. Deben tener la capacidad de trabajar en equipo, como dijo el Director de la Academia, saber escuchar, tener una buena comunicación oral y escrita. No sólo deben describir, sino que tienen que ofrecer opciones para que la autoridad tome las decisiones, pero tienen que atreverse. Y les pido que erradiquen un viejo lema que hay entre algunos viejos diplomáticos, y otros no tan viejos. Es un lema muy pernicioso y que ustedes tienen que haberlo escuchado: el que nada hace nada teme. Yo quiero que hagan mucho y que tengan el derecho a equivocarse, el derecho a proponer, el derecho a ser escuchados y a escuchar. Yo creo que esto va a fortalecer su liderazgo, que es tan necesario para conducir equipos y para participar en negociaciones.

Ustedes han sido llamados para desempeñar funciones decisivas para el país, serán nuestras antenas y nuestros rostros en el mundo. Recuerden que la política exterior es una política pública, esto significa que todo lo que hacemos como representantes en el exterior está sujeto al escrutinio y que tiene sentido si está orientado a impactar positivamente para nuestro país. Eso exige un enorme compromiso con los intereses nacionales que estarán siempre presentes. Ante cada coyuntura, ante cada problema ustedes deben pensar cómo impacta aquella situación a los intereses de mi país. Es esa la pregunta que tienen que hacerse siempre al tratar de resolver un asunto o abordar un dilema.
Y hay principios, por cierto, que constituyen elementos centrales de nuestra política exterior, desde Andrés Bello, que conservan aún su vigencia y que tienen que ser respetados. Pero tenemos que tener también la capacidad de estar abiertos a las nuevas tendencias e incorporarlas a nuestra agenda, incluyendo principios tan fundamentales como la promoción y defensa de los Derechos Humanos y la responsabilidad de proteger, entre otros.

Ustedes, finalmente, han tenido la oportunidad de compartir y estrechar lazos durante los últimos meses con diplomáticos extranjeros. Estos vínculos que ustedes forjen, o que hayan forjado, les serán de enorme utilidad durante toda su carrera, enriqueciendo sus capacidades, ampliando sus conocimientos y horizontes, teniendo amistades que los llevarán a valorar consensos y acuerdos necesarios para avanzar en los espacios bilaterales, regionales y multilaterales.

Empiezan hoy una gran carrera. Les deseo lo mejor, para bien de cada uno de ustedes y, en definitiva, para el bien de Chile y de sus intereses nacionales.

Muchas gracias.